El Cubo, Laboratorio de Postres
03/09/2016
Miguelo Delgado: el jazz de Sevilla, al mundo.
04/28/2016

Luciano: el alma del Huerto del Rey Moro

Si lo haces sin dinero, con dinero solo puedes hacerlo mejor”. Esta es una de las frases que podrían definir la filosofía de vida de Luciano, que hoy protagoniza un post de nuestro blog por méritos propios.

Él es el alma máter del Huerto del Rey Moro, un espacio muy singular en medio del casco histórico de Sevilla, propiedad del Ayuntamiento, muy cerquita de nuestro restaurante. Está gestionado por la asociación cultural Amigos de la Noria y cada uno de los socios tiene asignada una parcelita de cinco metros cuadrados en la que pueden cultivar diferentes vegetales, especias, hortalizas, etc.

 

“Todo viene de la tierra, y eso en la ciudad se ha perdido”, afirma Luciano, natural de Cerdeña, que desde hace cinco años se ocupa de organizar y asesorar para que el huerto siga el curso correcto. Una de las facetas más importantes de su trabajo, y del equipo de voluntarios que arriman el hombro en el huerto -entre los que se encuentra Tiziana-, es la utilización de desechos orgánicos para elaborar compost. Desde nuestro restaurante proporcionamos todos los restos de verduras y frutas que son aprovechados para crear este material fértil que se transforma en tierra y abono para sembrar. Por ejemplo, parecería imposible hacer un huerto de la nada sobre un suelo de cemento, ¿verdad?. Pues en el colegio Huerta de Santa Marina, Luciano mostró esta experiencia a los niños, que en la actualidad, desgraciadamente, suelen estar muy poco familiarizados con el campo, la agricultura y todo lo que tiene que ver con el medio natural más virgen. “Con estas actividades, más allá de que exista o no una producción, se genera una conciencia social y una sensibilidad que es el verdadero objetivo”.

 

También son aprovechadas las cajitas de arroz que servimos de lunes a jueves, en los mediosdías. Son cajas de cartón reciclado biodegradables y en ellas se realizan las primera siembras de semillas.

TRANSPLANTAR CON LAS CAJITAS

La gran ventaja es que, cuando la planta crece, no es necesario su trasplante, con lo que el posible trauma del cambio no le afecta. Sencillamente se coloca la cajita con la plante en otro tiesto más grande. Y los cubiertos, de madera, hacen las veces de etiquetas.

 

En el Huerto del Rey Moro hay asambleas mensuales de socios, donde se toman todas las decisiones. Aunque el espacio pertenece al Ayuntamiento, existe un acuerdo verbal para su uso sin ánimo de lucro. Todas las personas que trabajan, como Tiziana, lo hacen de forma voluntaria. “Nos organizamos en tres grupos de trabajo: producción de compost, elaboración de pan y comida. Todas las personas que lo deseen pueden venir a trabajas una mañana, y a cambio quedarse a comer con nosotros de lo que se obtiene del huerto”.

 

Pero este no es, ni mucho menos, el primer proyecto de Luciano. El primero en España tuvo lugar en Facinas (una pequeña pedanía de Tarifa en la que vivían apenas 1.000 personas), le llevó quince años de investigación y trabajo para fomentar la vida comunitaria, el desarrollo de los recursos naturales a pequeña escala y cómo los pequeños agricultores, ganadores, panadores, productores de queso… podían poner en valor y obtener más partido a su trabajo.

PRIMERAS EXPERIENCIAS EN ESPAÑA

Una tarea que no fue fácil, porque antes tuvo que ganarse la confianza de los oriundos, quienes observaban con estupor a Luciano, su forma de ser y de vivir. Incluso en aquel pequeño pueblo, muy cerca de la maravillosa playa de Bolonia, se montó una galería de arte en la que los artistas locales podían exponer sus creaciones y más allá del hecho en sí de la venta, veían compensado su esfuerzo con el reconocimiento de su obra.

 

La siguiente experiencia de Luciano le acercó un poquito a Sevilla: fue en Gerena, donde el objetivo era crear una ecoaldea. Construir una infraestructura para unir a las personas en torno a las actividades económicas de la zona, fundamentalmente la agricultura. Fue tras esa etapa cuando Luciano decidió establecerse en Sevilla durante una temporada… y aquí sigue desde entonces. Quince años después es todo un personaje reconocido y reconocible. ¡Gracias!