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Nueva exposición de Marcos Domínguez en conTenedor

ConTenedor os sumerge de nuevo en su comedor para hacer un recorrido por la nueva exposición del maestro escultor Marcos Domínguez, que forma parte del colectivo artístico Pelícano 5. No os perdáis sus obras, de las que habla en este post, pero sobre todo, venid a verlas en vivo!

¡Queridos amigos!

Tras una dilatada ausencia -mayor de la que nos hubiera gustado- volvemos a abrir esta ventana hacia vosotros coincidiendo con el estallido de la primavera en Sevilla. Y como ya sabéis los que nos conocéis, en conTenedor guardamos una estrecha relación con el arte, que procuramos difundir y promover desde nuestro restaurante. En esta ocasión queremos hablaros de una nueva exposición que podéis ver salpicando los distintos rincones del comedor. Su autor es nuestro querido maestro escultor Marcos Domínguez, (del que ya hablamos en un post anterior) que forma parte del grupo artístico Pelícano 5 y que está considerado como uno de los mejores artistas contemporáneos europeos. Pues aquí tenemos el privilegio de admirar y sentir su obra, descubrirla en un rincón, en un papel o en un cajón, que diría Serrat.

Y es que algunas son pequeñas cosas, y otras no tantas. Algunas pasan completamente desapercibidas, pero otras imponen con su presencia. Para ayudaros nos dimos cita con él una tarde y nos explicó in situ qué podemos ver… ¿Dónde? Lo tendréis que descubrir vosotros.

La ‘Lengua de dragón’ es una columna de humo hecha en mármol rosa de Portugal y siderita, un material con mucha pirita. “Muy marciana, del fondo de la tierra”, dice el artista. ‘Cabeza en la energía’ posee un fuego áureo, lleno de energía universal. “La que nos rodea y nos da la vida”.

‘Hombres al otro lado’ entabla un juego de fuerzas entre lo espiritual y lo trascendental y lo mundano, una búsqueda del equilibrio entre ambos.

El ‘Pulpo elefante’ pude ser una de las piezas más oníricas y sorprendentes. Una imagen que se le apareció al artista en sueños y que de un modo u otro lo ha acompañado. El hacha y la cuerda, que Marcos emplea asiduamente, está presente en este elefante que le recuerda una visión insólita durante un viaje. “De repente en medio de la nada nos encontramos con una estatua de un hombre con la cabeza de elefante. Es una deidad que te proteje en el camino y te libera de los obstáculos”.

El ‘Duende del bosque’ aparece y desaparece, es un duende pícaro que te enseña la cara, pero en realidad no te la enseña, que crea una sensación mágica para que reacciones y te des cuenta de que estás vivo.

En conTenedor sigue presente una obra que prácticamente ya es un elemento más de nuestro restaurante: la ‘Mesa en las nubes’, una colaboración de Marcos con otro artista, ‘Hombre de Madera’. Es uno de los rincones con más encanto de nuestro comedor. “Hay que dejar que las obras se hagan con los espacios. A veces pasan desapercibidas y la gente piensa que es un atrezzo más, pero eso no es malo. Significa que los objetos tienen vida y entidad propia”.

Para Marcos, que además de impartir clases en su taller del corralón del Pelícano (Sevilla) a jóvenes aprendices, estudiantes y aficionados de todos los puntos del mundo, trabaja ahora en una nueva obra -una cabeza de dragón que estamos deseando ver-, el arte camina y penetra sobre cada individuo en función de su estado de ánimo. “Depende del momento vital en el que estés puedes tener unas u otras sensaciones. Sentirte atraído por unas obras más que por otras, que te sugieran y te llamen”. ¿Pero está todo el mundo preparado para situarse ante una obra de arte contemporánea?.

“El espíritu se abre en algunos instantes de la vida y la sensibilidad es algo que no entiende de niveles académicos. Ahora que se ha cumplido el 75 aniversario de la muerte de Miguel Hernández, hay que recordar que era un sencillo pastor, sin estudios. Y él mismo contó cómo se quedaba absorto, con el oído pegado al vientre de las cabras para escuchar el batir de la leche en su interior mientras las ordeñaba. Y le fascinaba esa sensación. Curioso que un hombre tan sencillo hallara la belleza en esos detalles ocultos”.

Por eso Marcos defiende que “siempre hay que estar abierto a ese momento, a ese batir de la leche… Igual sucede con el arte, al que hay que acercarse con el espíritu y los cinco sentidos abiertos no a comprender, sino a sentir”. ¿Preparados para sentir y disfrutar la obra de Marcos? Pues os esperamos en vuestro rinconcito de la calle San Luis!

 http://marcosescultor.com/